La importancia del diseño en un vaporizador

Un vaporizador es un aparato para vaporizar plantas mediante el calentamiento progresivo con la finalidad de extraer sus propiedades activas, pero sin que llegue nunca a la combustión. La combustión produce humo, por el contrario la vaporización produce vapor de agua, evitando todos los subproductos de la combustión que son altamente tóxicos. Por eso es más sana la vaporización.

Los vaporizadores son aparatos modernos y se dividen en vaporizadores de sobremesa -que son los que se usan con conexión a la red eléctrica- y vaporizadores portátiles, de tamaño mucho más reducido, que ocupan menos que un móvil y se pueden utilizar en cualquier parte. Puede ver varios ejemplos de ambos tipos de vaporizadores en una tienda Online especializada en vaporización, como Magicvaporizers.

Ambos tipos de aparatos conllevan tecnologías diferentes, pero en ambos casos se trata de aparatos con un elevado componente tecnológico, ya que es muy importante que un vaporizador sea capaz de regular con precisión la temperatura de vaporización. Muchos modelos de hecho tienen una pantalla LED para regular la temperatura de vaporización deseada, con lo que es posible afinar hasta el punto de poder escoger la temperatura que más convenga según la planta introducida.

 

Diseño no es sólo apariencia

 

Es por esto que el diseño de un vaporizador es de suma importancia y se cuida mucho. Hoy en día cuando hablamos de diseño pensamos tan sólo en el aspecto exterior. El diseño del exterior es muy importante, como podemos leer en mercado.com.ar, pero de hecho cuando se habla del diseño de un vaporizador se habla en realidad de varios diseños que se han de hacer confluir: por una parte el diseño de la parte tecnológica, por otro lado el diseño de los componentes, y por último está el no menos importante diseño ergonómico del aparato, para permitir la mejor experiencia de uso.

 

En cuanto a la parte tecnológica, es necesario saber que conlleva un importante esfuerzo de I+D. Todos los  vaporizadores, incluso los que podamos ver más sencillos, más pequeños o con menor número de prestaciones, tienen un microprocesador. En algunos el chipset es incluso capaz de comunicarse por bluetooth con un smartphone para un mayor control.

 

En cuanto al diseño de los componentes, varía mucho en función del tipo de vaporizador y de su calidad. Por ejemplo, algunos vaporizadores funcionan por inducción, por lo que sus componentes son diferentes de los que no llevan inducción. Lo que es muy importante es que los componentes internos sean de buena calidad; de hecho resulta más importante que el número de prestaciones que tenga el aparato o si se conecta o no por bluetooth con el smartphone. Se ha detectado que existen en el mercado réplicas de baja calidad, vendidas por marcas desconocidas aprovechando el tirón, y que emplean materiales de baja calidad. Uno de estos materiales de baja calidad que resulta crítico es la boquilla: la boquilla debe ser de vidrio, una boquilla de plástico con el calor desprende toxinas nada deseables, que el usuario inhala.

 

En cuanto al diseño exterior y la ergonomía, cuando se diseña un vaporizador se tiene muy presente que es un aparato que necesariamente debe producir sensaciones placenteras. Por lo tanto se cuida que sea fácil de sujetar, que sea cómodo a la boca, y que sea compacto.

 

Como en todo, quienes más invierten en diseño y en I+D son las marcas reconocidas de vaporizadores. Y como hemos visto, diseño no es hacer un producto bonito ni atractivo. Diseño es invertir en seguridad, en durabilidad, en eficiencia, y en definitiva, en una buena experiencia y una buena compra.